Es propio de niños
llorar cuando han perdido.
Si no quieres parecer tan crío
al menos prueba a valorar
todo lo anterior sucedido.
Perdona mi insistencia,
sé que valorarás mi ausencia
ya que estando en presencia
no supiste aprovecharlo,
siento dejarte en evidencia.
¿Yo destrocé tu casa?
No maridito mío,
te invité a la mía,
te descubrí un mundo nuevo,
te saqué mil y una sonrisa.
¿Ahora a quién le vas a ir a llorar?
Si cada problema o rallada
a mi me la venías a contar.
Este juego se te ha ido de las manos,
Piensa que pierdes más de lo que has ganado.
Chiquilladas tiene otra definición,
al lado va tu foto con razón,
doy gracias a tu adiós
porque aunque me duela
terminó con esta horrible situación.
Por último decirte sin rodeos,
pequeño ingenuo escarmentado,
que aunque luches contra ello,
y te duela en el recuerdo,
el día 10 eres incapaz de olvidarlo.
Nadie más te ha conocido,
nadie más te ha querido.
Tú mismo lo has admitido.
Y recuerda que en este juego
no soy yo la que ha perdido ;)