lunes, 23 de marzo de 2015

Perfecto

He aprendido que en la vida nada es perfecto, pero puede parecerlo.
Como cuando entra la luz de la mañana por la ventana, abriéndome los ojos, y descubro que tu sonrisa no me ha abandonado en toda la noche. O como cuando después de mucho tiempo te abrazo y tu olor me recuerda que unos días, unas semanas o unos meses no son nada en comparación con la eternidad que nos aguarda. O como cuando te hago el amor, cuando siento tu piel sin barreras, se acompasan nuestros latidos y el aire se llena de suspiros.
Quizá no sea perfecto, pero es lo más cerca del cielo que he llegado.