sábado, 27 de noviembre de 2010

Recuerdos que ya no tienen sentido

Hola:

Te escribo esta carta no sé muy bien por qué, supongo que porque me da mucha pena que después de tantísimo tiempo hayamos acabado así.
En realidad, supongo que esta carta no es para ti, sino para mi, para poder recordarte siempre con una sonrisa y no con el dolor que hay ahora en mi corazón. Para que cuando piense en ti recuerde todos esos momentos felices que he pasado a tu lado y no la cantidad de lágrimas que hemos derramado el uno por el otro inútilmente.
Por ejemplo, recuerdo como empezó todo, simplemente porque te sentaron delante de mi en clase.
Recuerdo todas las veces que me hiciste reír, recuerdo que fuiste el único que siempre creyó en mi. También cuando te abriste la muñeca por llevarme en brazos cuando me hice el esguince..
También recuerdo cuanto te costó decirme te quiero, y la primera vez que te dije te amo..
Fuiste a la primera persona que se lo dije, y te lo dije absolutamente convencida de que así lo sentía, y aún estoy convencida de ello. Te amé, y mucho. Y mucha gente lo sabe, porque tampoco lo oculté.
Recuerdo nuestra primera vez, y espero no olvidarla jamás. Recuerdo los nervios, el no saber muy bien qué hacer, como movernos, nada.. luego decidimos dejarnos llevar, olvidarlo todo y centrarnos en nosotros. Todo desapareció al rededor, entre mis manos solo tu cuerpo, entre las tuyas tan solo el mío. Resbalar contigo, perderme entre las sábanas, y a la vez encontrarme allí. En fin.. fue la primera vez, pero no la última, y las demás fueron también muy especiales, pero ninguna superará a aquel 12 de marzo.
También recuerdo nuestra cena romántica.. comida de burguer en tu habitación, a oscuras, con una mesita pequeña en medio, sentados en el suelo encima de canciones, con nuestras canciones de fondo y todo iluminado, tan solo, con dos velas. Quizá no sea el sueño de cualquiera, pero para mi fue más que eso, superó cualquier sueño, y es que a tu lado muchas veces la realidad superaba cualquier ilusión.
También recuerdo ese verano en el chalet, sentados en la silla-columpio, después de salir de la piscina, bajo la luna.. cualquier momento a tu lado tenía mucho más valor que cualquier otro.
Pero bueno, luego empezaron la complicaciones, dejé de serlo todo para ti, y encontraste en otros brazos lo que no te daba yo.. me echaste de tu vida, y luego me utilizaste.
Pero todo eso no importa, porque gracias a ti he aprendido muchas cosas, soy un poquito más sabia. Sigo siendo una soñadora, y espero seguir siéndolo, aunque me de muchos golpes a lo largo de mi vida. Prefiero soñar a vivir triste en esta realidad.
Entre nosotros pasaron muchas más cosas, pero no tengo tiempo suficiente para escribirlas todas y darlas todo el valor que se merecen, así que lo dejo ahora, y me quedo con que tú me recuerdes siempre..
Porque si no lo haces, todos estos recuerdos ya no tienen sentido.

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