sábado, 8 de diciembre de 2012

Los Dos Eternos (I parte, IV capítulo)


La Terrible Ciudad no se dio por vencida. Tramó otro de sus terribles planes, pues no soportaba la idea de haber perdido todo su poder. Se encarnó en una muchacha, de aspecto frágil, y fue a hablar con el príncipe. Él, ciego como estaba por su princesa, no se dio cuenta de quien le hablaba. La Terrible Ciudad le llenó poco a poco la mente y el corazón de desconfianza. Tan grande fue, que consiguió alejarlo de su princesa, y acabó expulsándola a ella y a si mismo de ese lugar que tanto les había costado construir. Y él ni si quiera se dio cuenta..
La princesa corrió a su encuentro, le buscó por cada rincón en el que habían estado juntos, pero parecía que se le había tragado la tierra. Ella no quería admitir que su cuento se acabara ahí, no así. Cuando al fin le encontró, no parecía él. De hecho, la costó un rato largo darse cuenta de que era él. No había nada en su mirada, había perdido su sonrisa. Era soledad...

+Ey, ¿qué te pasa?

-Nada, estoy mejor que nunca

+Permíteme dudarlo... ¿por qué nos has echado?

-Porque no pertenecemos a ese lugar. Aunque tú si quieres puedes volver, ya no es asunto mío.

+Pero... ¿qué pasa con Los Dos Eternos? ¿Qué pasa con nosotros?

-No existe ningún nosotros ya, supongo que jamás te amé como creí pensar.

Tan duras fueron sus palabras que no me atrevo a transcribirlas por aquí, pues si lo hiciera no podría parar de llorar.
Así acabó el sueño que juntos crearon, la princesa vio destrozado su mundo de cristal, pues su coraza ya no la protegía, y fue él quien dio el toque maestro para que todo se derrumbara.
Entonces volvió a aparecer La Terrible Ciudad con su forma de muchacha frágil.

-¿Por qué lloras dulce princesa?

+No me llames princesa, no lo soy sin mi príncipe.

-¿Por ese lloras? Ni si quiera salió de un cuento.

-No, no viene de ningún cuento, pero se convirtió en el mío.

La princesa si se dio cuenta de quien era en realidad esa muchacha, y no se dejó vencer.
Cuenta la leyenda que jamás se rindió, que empezó a crear un nuevo mundo, a la espera de que su príncipe abriera los ojos, y que aún lo está decorando, para que todo esté perfecto el día que vuelva.

¿El final de esta historia? Os lo contaré cuando yo lo sepa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario