miércoles, 12 de diciembre de 2012

Los Dos Eternos (III parte, I capítulo)

Pasó el tiempo, ella seguía yendo a ese lugar, aunque cada vez con menos frecuencia. De tanto pensar y pensar en aquellos momentos, los recuerdos se habían desgastado. A penas podía recordar su rostro.. Y poco a poco fue perdiendo importancia, y con la importancia fue borrándose el dolor, aunque siempre le quedaría una pequeña espinita en el corazón, por muy de acero que éste fuera.
Había hecho una nueva vida con su nueva pareja, y todo parecía ir sobre ruedas. Pero en La Terrible Ciudad no se puede ser feliz. Aunque a veces lo parezca..
Cierto día, no sabría decir cual, estando en el bosque se chocó con un chico de extraña apariencia. Hacía frío, así que supongo que sería verano. Quizá incluso cayera en 5...
Este chico, en el fondo, no tenía nada fuera de lo común, pero a ella se le antojó conocido.

-Mira por dónde vas, enana.

+Si claro.. perdona

No podía parar de mirarlo. Le conocía, estaba segura. ¿Dónde le había visto antes? Qué sensación más extraña... Además, por allí nunca pasaba nadie. Qué extraño..

-Perdona, ¿qué miras?

+Oh, lo siento, perdona, pero creí que.. lo siento, he debido confundirte con alguien.

-Espera, ¿nos conocemos?

+No, no, vamos, creo que no. Sólo me pareció... bueno, da igual, olvídalo. Y perdona por el golpe.

-Nada, no te preocupes...

Ella se alejó corriendo, pero el extraño se quedó parado, mirándola hasta que desapareció en el infinito. Pasado un rato, dibujó una sonrisa torcida en su cara y se alejó en la dirección contraria.
Ella se quedó con esa extraña sensación. Llamó a su chico, quedaron, le contó aquella extraña escena que había vivido en el bosque. Se rió de ella. Siempre la tomaba por loca. Y ella siempre pasaba del tema. Volvió a casa, se leyó un libro, dibujó. No lograba sacarlo de su cabeza. "Pero, ¿quién era? ¿Y qué hacía ahí? Bah, da igual" pensaba sin parar.
Decidió que esa noche se acostaría pronto. Ni si quiera cenó. Tenía un nudo en el estómago que incluso la dificultaba respirar. A pesar de todo, no tardó mucho en dormirse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario